LIBROS DIGITALES | Editora Digital | Del autor al lector

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Reseña para “Café y Martinis” de Helena Moran-Hayes de Bea Sylva

Nadie me lo pidió pero quiero hacer una reseña para “Café y Martinis”. En mi trabajo como editora leo cada novela que llega a la editora, y creo que jamás sentí la necesidad de reseñar una de ellas. Con “Café y Martinis” fue diferente porque la novela es distinta.
No quiero resumirles el argumento, ya está listo. Quiero contarles lo que he sentido al leerla. Primero un consejo: empieza por el final, porque sería una novela muy distinta si supieras antes de abrirla que la autora, Helena Moran-Hayes  ha realizado una lista de canciones para cada uno de sus capítulos. Imagino que ir leyéndolos y escuchando esas canciones, supondría una experiencia de lectura diferente, y supongo también que Internet tiene todas esas maravillosas melodías: Creo que escuchar y leer puede hacer de ella una experiencia por demás sensorial y diferente; yo misma sin haber visto esa lista me detuve cuando Alana, su protagonista, arma su playlist para enamorar a su hombre. Ahí me paré y me fui a You Tuve y escuché cada una de las canciones mencionadas  antes de seguir leyendo. Si hubiera sabido el tesoro que encontraría después de la palabra FIN, toda la lectura habría sido diferente. Entonces ya lo sabes. Que no te sorprenda ese final.  
La novela cuenta las historias de Ágatha, Kena, Vanessa, Valentina, Kara y  la misma Alana y con ellas el universo femenino del que forman parte. Esto es lo que me ha impactado de ella. Quienes tienen amigas reconocerán en estas amigas, los sentimientos que nos despiertan. En realidad no elegimos amigas porque se nos parecen, las elegimos porque nos complementan. Eso hace Helena Moran-Hayes con sus criaturas, les da vida y las complementa de manera que, una vez que terminas de leerla, casi sin darte cuenta vuelves a leer sus primeros capítulos. Y sonríes, mientras lo haces, sonríes por el solo placer de recordar las aventuras como ellas le dicen que viven y que no es otra cosa que la vida misma. Entonces cuando llegas al FIN de pronto comprendes que podrías leerla de nuevo,  y eso no pasa muy a menudo. De hecho cuando terminas algo que te encantó, sabes que la guardarás para leerla en otro momento, con “Café y Martinis” sientes el impulso amoroso de volver a la primera página y releerla. 
He llorado con Alana, la escena de su regalo de navidad me encantó:  me he reído, me he enojado con ella y sus idas y vueltas, si hasta la he envidiado, y si envidias a un personajes, es que ese personaje está vivo, arte puro en manos de Helena.
Una historia realista, tierna, un universo fascinante, la vida girando y girando llevándonos de acá para allá junto a Alana acompañando sus sentimientos.
Unas palabras para la autora. Helena: eres grandiosa, sensible, apasionada, inteligente, ocurrente y chispeante, y sabes usar las palabras para reflejar todo ello mientras tejes tu historia. Si ésta es tu primer novela no quiero imaginar qué puedas lograr cuando la experiencia te nutra. Creo que  puedes llegar a ser una de nuestras escritoras notables, estoy seguro de ello, “Café y Martinis”tiene todo lo que se necesita para ser considerada una gran, gran novela.
Amiga lectora, ahora es tuya, léela, y si quieres al terminarla sonreímos juntas  y por qué no con un Martini o un café brindando por el amor, porque  sin él cuantas historias nos perderíamos.
Ruta: